Un abogado que fomente su empatía, aumentará su eficacia.

Manolo RecioActualidad0 Comments

Alguien dijo alguna vez que “lo más peligroso que puede hacer un abogado es empatizar con el cliente y su causa, le nublará el pensamiento y una toma de decisiones racional”.

Es cierto por un lado que un exceso de empatía podría desconcentrar al abogado, pero de ninguna manera es bueno prescindir de ella. Por el contrario, resultará productivo si se practica. Empatizar con el cliente y atender a sus emociones no es algo que nuble el pensamiento ni que sólo sirva a nivel “humano”. Empatizar nutre al abogado litigante y lo asiste de la manera correcta en el mejor y más efectivo ejercicio de la profesión.

La psicología jurídica sigue la misma tendencia y nos confirma que un relato con mayor contenido de emociones suele ser más intenso y, por ende, tiende a permanecer en el sujeto destinatario mayor tiempo que uno puramente racional.

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