¿Empresa en quiebra? El tribunal supremo obliga a su disolución

Manolo RecioActualidad0 Comments

La empresa demandada presentaba pérdidas desde el año 2008 y durante los dos años posteriores la compañía presentó distintas propuestas de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), extinguiendo finalmente las relaciones laborales con sus empleados. En mayo de 2010, la empresa cedió todos sus activos y pasivos a otra empresa, teniendo lugar su desaparición como sociedad de capital.

El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por los administradores de la empresa contra la sentencia de la Audiencia, ya que queda probada la mala situación económica de la empresa deudora en años anteriores a su desaparición, por lo que la disolución debería haber sido acordada antes de contraerse una deuda con la empresa demandante.

Los administradores de la sociedad de capital no acordaron su disolución tras devenirse  la situación de quiebra y contrajeron la deuda con la empresa demandante después de que existiesen serios problemas económicos, lo que era causa suficiente para promover la disolución. Por ello han sido nombrados responsables solidarios de las deudas contraídas.

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