La tecnología como herramienta para hacer Justicia

adminBig Data, Blockchain y Bitcoin, Derecho y Robótica, Futuro, Gestión de despachos, Inteligencia Artificial y Derecho, Transparencia, Uncategorized0 Comments

Por todos es sabido que la tecnología nunca ha sido amiga de la Justicia, por el motivo que sea, y entre las causas nos encontramos también nosotros, los Letrados y Letradas, pero desde 2015 ha sonado con fuerza y, como escuchaba el otro día en boca de la propia Secretaria de Estado de Justicia, ha tardado en llegar y en arrancar, pero el cambio tecnológico en la Administración ya ha comenzado y es imparable.

Todos hemos sufrido en enero de 2016 la entrada de Lexnet, con más perjuicios que beneficios, pero bien es cierto que hay que valorar tan titánico esfuerzo para acometer un cambio en la forma de trabajar de todos los operadores jurídicos de ese calibre y, por suerte, cada vez se escucha hablar menos de Lexnet, lo que es buena señal.

El mes pasado también tuvo lugar la entrada del Expediente Judicial Electrónico, implantado sólo en un número concreto de Juzgados pero, de seguro, estará con nosotros más pronto que tarde y nos acompañará hasta que la evolución lo retire.

Se atisban por tanto cambios sustanciales, en cuanto a la tecnología se refiere y su aplicación al sector legal, y si bien es cierto que siempre somos reacios a cualquier cambio en nuestras costumbres, creo que es una herramienta fundamental para hacer de la Justicia, eso mismo, Justicia.

Hoy leía con atención un artículo sobre “la lotería judicial” y cómo la inseguridad jurídica frena la inversión y, por tanto, merma el motor económico de nuestro país. Es una realidad de la que todos somos conscientes, pero que resulta impensable en otros sectores y con los avances técnicos con los que contamos.

Es cierto que “la lotería judicial” tiene amparo constitucional, en concreto lo dispuesto en el artículo 117 de la Carta Magna, donde se promulga la independencia, inamovilidad, responsabilidad y sometimiento al imperio de la ley de nuestros jueces y magistrados, pero no deja de impactar que, ante mismos hechos e incluso fundamentos, existan fallos contradictorios, lo que en muchas ocasiones a los Letrados y Letradas nos cuesta explicar a nuestros clientes, ya que “fulanito ganó el pleito y estaba igual que yo”.

Por ello estoy convencido que la llegada de las nuevas tecnologías al sector legal va a revolucionar la forma en la que vivimos y entendemos el sistema judicial, sus reglas y fallos. Nosotros mismos estamos trabajando en ello para que el próximo 9 de marzo de 2017 vea la luz LEGAL DATA, herramienta predictiva que se basa en la tecnología Big Data y Lenguaje Natural (Inteligencia Artificial) para predecir los resultados de los litigios, pudiendo así reducir la variable de “lotería o azar” a la mínima expresión, pudiendo adivinar resultados futuros en función de un sinfín de variables, lo que nuestro cliente agradecerá ya que, en caso de disparidad, siempre podremos justificar nuestra decisión.

Además, estoy convencido de que en poco tiempo aparecerán ya los primeros operadores completamente autónomos, que sustituirán figuras como la del Juez o Magistrado, Abogado, y cualesquiera otros, para automatizar tareas que no requieran un análisis de elementos subjetivos para su decisión.

Todas estas herramientas y nuevas tecnologías van a permitir reducir la litigiosidad, los tiempos, las gestiones, lo que se traduce en ahorro económico para la Administración y mayor beneficio para los operadores del sector legal, prestando mejor servicio al ciudadano, lo que redunda en mejorar la Justicia desde todos los niveles.

De hecho, en este sentido, ya se han tratado temas incluso en el seno de la Unión Europea, anticipándose a los problemas y beneficios que acarrearán los robots, la sustitución y supresión de puestos de trabajos que conlleva su implantación en los diferentes sectores, y el tratamiento que debe darse a nivel legal, más concretamente a nivel laboral, como tuvimos ocasión de comentar en octubre de 2015 y, posteriormente, en 2016 la propia Comisión Europea ha comenzado a tratar este tipo de problemas inminentes, materias a las que los profesionales del sector nos tendremos que adaptar, ya que este tipo de casos ocuparan nuestro día a día y llenarán nuestro correo electrónico, o la tecnología que sea en cada momento, de dudas de clientes y peticiones de asesoramiento.

Y este tipo de soluciones son solo la punta del iceberg. Estamos sumergidos en una etapa de cambio a nivel mundial, las tecnologías y soluciones disruptivas están cambiando la forma de entender el mundo que teníamos hasta la fecha, quien piense que el sector legal no sufrirá también esta ola de cambio, está totalmente equivocado.

La relación que actualmente tenemos los operadores del sector legal con nuestros clientes ha cambiado, y cambiará sustancialmente. Sólo tenemos que ver casos de éxito como reclamador.es o despachos que han sabido seleccionar productos muy concretos y explotar un modelo de negocio desconocido y ajeno hasta la fecha al sector legal, como es el caso de Arriaga Asociados, con los que he tenido el honor de compartir cartel en el II ENCUENTRO CMLEGAL promovido por el Instituto de Innovación Legal. Estos nuevos modelos de negocio se apoyan en técnicas de marketing disruptivas y en el uso de la tecnología, para sistematizar y mejorar procesos, lo que les permite estar entre los más reputados operadores de su sector.

No soy el único que augura un futuro de cambios para la abogacía, otros ya lo han hecho como JR Chaves en su blog, concretamente en su entrada “el futuro que aguarda a juristas y auditores”, con un toque inteligente, cómico y crítico, como es de costumbre en todos sus artículos.

Nosotros tenemos claro por dónde debe ir el futuro del sector legal, en cuanto a tecnología se refiere, y por ello iremos proponiendo herramientas basadas en las tecnologías más actuales, para mejorar el día a día de todos los profesionales, su relación con la Administración, clientes, gestión del conocimiento, etc.

El cambio es imparable, así que Letrados y Letradas, si están leyendo este post, cambien el chip y la forma en la que entienden el transcurrir de su profesión hasta el día de hoy, y piensen teniendo muy presente la tecnología, su gran aliada.

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